Cuando mi mamá me dijo que quería cambiarse de casa e irse de Maipú, fue inevitable que los ojos no se me pusieran llorosos, aunque no lo notó... No es mucho el tiempo que llevamos aquí, pero las cosas que han pasado, hacen que le tenga el aprecio enorme a mi guarida llamada Hogar, aparte que ha sido el lugar donde más me he desarrollado, además como familia. Es el único lugar donde podemos decir que estamos unidos y bien, a pesar que sea un lugar desordenado, no muy bien decorado ni mucho menos, le tengo aprecio.
Todo en mi vida, de Infancia a Adolescencia (Desde que tengo uso de razón), ha ocurrido bajo el lema: "Ya vendrán tiempos mejores" y siempre he esperado ansiosamente que se cumpla, como soñadora de día, para que quizás no todo siga como está, o siga pero en una mayor prosperidad, o quizás algo de distinto para que la rutina rompa el lazo de monotonía que no se fija existente.
Desde que una noche en la que no podía dormir, bajé al Living por esa escalera que ahora está media suelta, rechina mucho y la alfombra está en pedazos, esa escalera que era tan reluciente, y que tanto lesié con ella cuando chica, porque al comprar la casa, mis requisitos eran que tenía que tener 2 pisos, y una escalera "que no tuviera espacios entremedio" porque creía que me podía caer (Tenía como 4 años al comprar la casa). La bajé, y llego al Living inmediatamente, tenía como 8 años, cuando veo a mi mamá asomada a la ventana, eran como las 9 y algo, y yo no me podía quedar dormida para el colegio del otro día...
No me dijo bien que le pasaba, pero estaba inquieta, y era raro que mi papá no llegara a esa hora de la pega. En esos tiempos trabajaba en Melrod, una empresa poco conocida nacionalmente, pero prestigiosa fuera del país por hacer láminas de acero y placas termo aislantes para casetas. Todos los veranos mi papá llegaba con unas plumavits gigantescas para ponerlas de base a la piscina... Era genial, así mismo después fuimos consiguiendo las planchas de aluminio aislantes para cámaras de refrigeración, que hasta el día de hoy tenemos como bodega, llena de cuadernos antiguos y muchas cosas que, por alguna razón, dejaron de ser útiles dentro de la casa y están reprimidas en el patio, así como de nuestras vidas.
Y no llegaba ese día... Era tarde ya...
Me fui a acostar y desperté horas después por el ruido del Living (Mi pieza, en ese entonces, no tenía puerta y da al pasillo de la escalera) y algo que hablaban, no eran gritos, más bien eran situaciones algo extrañas en la cotidianeidad...
Subió mi papá a toda marcha, mi mamá tras él y de ahí no supe más.
Al otro día vi una camisa sin botones y a mi papá con un cuello cervical.
-¿Qué le pasó a mi papá?
-Tuvo un atao con el jefe.
-¿Como eso?
-Lo pilló de malas y no supo más que aforrarle, tu papá no se pudo defender, porque todo lo graba las cámaras. Por el seguro del trabajo lo llevaron a la Mutual, vamos a tener que acompañarlo hoy, pero está bien.
No recuerdo mucho más, ni siquiera textualmente. Me crié con ese odio al viejo que se atrevió a ponerle las manos encima a mi papá, tan bueno él con su pega. El caso fue al abogado de mi tata: "Mi papá nuevo cesante sin pega ni finiquito de 2 años de servicio (o por ahí)". En los ojos de mi mamá veía cómo se iba derrumbando todo lo que nos había logrado construir; sin plata no se mantienen a dos hijos, ni mucho menos se subsiste en “Chilito”.
Mi tata entró a mi vida como un ángel guardián. Si bien, me crié con él mis primeros 4 años cuando vivía en el centro con él y mi abueli, nunca lo sentí tan cercano como ahora.
Retrocediendo, fue él quién nos dejaba libertad para las compras cada sábado, cuando era ritual en la casa ir al Jumbo o al Líder, e invertir sus 100 lucas para la semana... No vivíamos mal, pero ahora se apretaban las cosas con un papá cesante, era difícil ver que de a poco se iban ajustando el cinturón en casa, y cómo los sueños de una misma se iban reprimiendo, aún siendo una niña, la consciencia se me fue desarrollando, y creo que nos afectó tanto a mí como a mi hermano en el hecho de vivir con las palabras de "No me alcanza para eso" cada vez que pedíamos algo. Ahora casi no es notorio.
Siempre he sabido que mis padres han hecho un esfuerzo por los dos (Toño y yo), y que somos sus pilares y sus "Poquitos de inspiración", inconscientemente hablando, aún así, los amo con todo mi corazón, sobretodo por cada cosa que han hecho, y lo puedo decir a nombre de mi hermano, porque si bien, a él no lo pesco mucho, y menos aún tolero lo suficiente (Porque está claro que es un despistado, cabro chico, inmaduro y antipático conmigo), aún así es un niño al que adoro, y no sé que haría si no hubiera llegado a mi vida alegrándola.
(Corren lágrimas por mi mejilla...Emotiva, sensible, ¡lo sé!)
Mi tata siempre nos ha ayudado, y por él es que ahora nos estabilizamos, si es que se le podría dar un nombre a nuestra felicidad (Como dice el Toño)... Es por eso que tengo esa infinita deuda con él, y más que de plata, es de cariño, porque sé muy bien que soy más q fría para mis cosas... Nunca demuestro nada, pero es por eso que también soy madura, sino, no me vería de otra forma ni a mi, ni al mundo que me rodea. Además ser tan expresiva, sería como ocultar tras el cariño el momento, no sé… Creo que no tiene explicación aparente.
Después de un año de que mi papá estuviera sin pega, ni plata del finiquito (Que era bien merecida), y sólo contando con el apoyo de mi tata (Que yo creo que estaba cansado de ayudarnos a cada rato, más q mal, él ya tenía su vida, y nosotros, la nuestra), salió mi mamá, aquella mujer de la cual debo agradecer muchísimo, y besar sus manos cada vez que las vea ensangrentadas x esfuerzo, con su brillante idea llena de esperanzas de salir adelante: Crear un Negocio.
La idea de mi mamá no se podía llevar a cabo sin la ayuda, claro, se necesitaban muchas cosas. Principalmente nuestro jardín se interfirió, el pasto se secó, el mandarino se sacó a no se donde, y murió. La galería se cerró, y sobre ella se creó un segundo piso, con una pieza para mis papás. Se cerró el patio, y así una galería cerrada, donde ahora se ubica "El Milagro", un almacén, bazar, cordonería y venta de pan, verdulería, frutería y otros no clasificados (Cuando chica, me reía mucho con el rubro, es lógico), que cómo su nombre lo dice, nació del milagro de la esperanza de surgir y salir "Del Hoyo" donde estábamos. Mi tata fue el principal colaborador en capital, y mi Tía Ana, que siempre ha hecho sus labores de hermana tras el dinero, pero esa es su forma fría de querer (Como me dijo mi mamá hace poco).
Me acuerdo muy bien que costó mucho tirar para arriba lo que es el negocio, la primera venta la hice yo, o estuve ahí, no recuerdo bien.
-¿Sí? ¿Que desea?
-Hola, quiero 2 pilas.
-Ya, ¿De estas?
-Si, ¿Cuánto es?
-$400
-Ahhh, gracias.
-¡Su boleta!
Insignificante, estaba con mi papá al lado, pero ahora que lo pienso, me enorgullece tener un negocio, aunque ahora no participe mucho de él, siento que hay trocitos de mí en él, que tengo lágrimas de él y la dedicación de mi familia en esa pequeña construcción vaga de madera. Ahí están nuestros sueños, nuestra alimentación, la ropa que usamos, los computadores que tenemos, y absolutamente todo lo que usamos en la casa y en nuestra formación. También están ahí toda la atención que no me pusieron cuando chica y toda la atención que no le pusieron a mi hermano, que fue aún mayor.
A causa del negocio, y por el hecho que mi papá se sentía inútil y poco participativo en casa, se decidió a estudiar Ingeniería en Comercio Internacional. Mi segundo gran orgullo.
La Universidad de las Américas se instalaba en Maipú en el año 2001 con un pequeño Campus, en el que principalmente ofrecía 8 carreras (Poquísimas), y la mayoría ingenierías. Mi papás cuando trabajaba, siempre lo hizo bajo el curso de Administración de empresas que obtuvo una vez, y con mucho esfuerzo como me contó una vez, ya que mi tata no le terminó de pagar los últimos 2 años de Contador Auditor, y quedó esa carrera a medias, así como tampoco le creía que era capaz para estudiar. Esto creo que hoy más que nunca se le reafirmó y mi tata se debe retractar de haber hecho eso alguna vez, así como debe estar orgulloso que mi papá sea el único Vargas con un título profesional a cuestas.
Entró ese mismo año a estudiar Ingeniería en Comercio Internacional, con mucho esfuerzo de mi mamá que le pagó la carrera y así tras crédito Corfo.
Yo iba en el San José, un colegio bastante sencillo, pero donde conocí a personas que han cambiado mi vida hasta el día de hoy. Tenía transporte; mi hermano en el Complejo Educacional Maipú, iba en Kinder. Era fácil para mi mamá cerrar el negocio 15. mín. y correr hasta el colegio de mi hermano (a dos cuadas de mi casa), y yo ese año aún tenía transporte escolar. Una vez hasta se esguinzó el pie por eso.
Llegó 7mo básico, y el transporte desapareció... Con ello empezaron las carreras para irnos a buscar con la excusa de: "Son muy chiquititos para que anden solos, y tu hermano es muy inquieto". Las carreras eran constantes y los retos cuando una se retrasaba eran peores... No podía tener vida social después de las 13.20 (Hora de salida), pero bueno... Eran los sacrificios primarios a la vida que llevamos.
Conforme a eso, decidieron a fines del 2002 cambiarnos de colegio, esto coincidió con la inauguración de un nuevo colegio a 3 cuadras de mi casa llamado humildemente "Boston College". Quien escuchara el nombre, de seguro pensara que es gringo... Se suponía que lo era, pero en realidad aún no le veo el “Toque Norteamericano”...
Yo no quería cambiarme. 5 años en un colegio, era lógico que quería salir de 4to Medio de ahí, y que tenía a mis amigas y prácticamente toda mi vida hecha en el San Jo. Pataleé, lloré, grité, y todo, pero no sirvió de nada. A la semana de haber dado la prueba de admisión, llamaron a mi casa de que fui el mejor resultado para 8vo básico.
Nunca he podido saber si el cambio fue bueno o malo... Hasta el día de hoy, porque sin duda que mi vida hubiera tomado rumbos distintos en ambos lados, pero prefiero quedarme con la satisfacción de que "Lo hecho, hecho está".
8vo fue un año pésimo, aún así, la base para lo malo que fue 1ro Medio, aunque de la envidia que me tenían todos, les di paliza obteniendo el premio a la mejor promoción de los 1ros Medios por promedio, eso me marcó, me dio ánimos a seguir, hasta el día de hoy. 2do Medio fue bueno, hice buenas amigas y perdí otras, pero así son las cosas de la vida, se gana y se pierde; se valora y se desilusiona. 3ro medio ha sido grandioso, un buen año para sacar a la luz todo lo oculto los demás años, y en realidad, no he sido nada más que yo, en todas mis facetas... Eso es lo importante, ¿Cierto? De a poco ir fomentando la personalidad de una y la base al mejor futuro...
El año 2004 fue algo difícil, sobretodo el 1 de Junio. Era de esperarse que mi abuelita tuviera un descanso eterno a tanto daño por el que había tenido últimamente, y así fue como nos dijo adiós. Sin duda este episodio a marcado mucho mi vida en forma reflexiva. Aquella mujer fue a quien más cosas le pude confiar en nuestros ratos a solas, y lo maravillosa que eran las horas tiradas en la cama hablando. Sin duda que su compañía aún la extraño, y que nunca la olvidaré, así como todavía tengo su voz en mis oídos y sus manos entre las mías. Por ella es que mis valores son intactos, y que la confianza más merecedora es la que está en mi interior. Te quiero abuelita, aunque sé que no leerás esto, es cómo si todo el día estuviéramos juntas.
Este año mi papá nos dio la maravillosa sorpresa de realizar la tesis de su carrera, y más aún saber el resultado con tantas ansias. Cuando como veía que estudiaba cada noche, acostándose tarde, o a veces temprano, pero entendía su cansancio. Sin dudas fue un gran logro familiar como personal para él haber egresado de la carrera, y más aún con un 6.8: Simplemente admirable, y puedo andar con la cabeza en alto de que tengo un papá Ingeniero en Comercio Internacional y Licenciado de la escuela de Negocios. ¿Qué mas puedo pedir si realmente se viene todo un futuro por delante?
Esa mañana que dio el examen de grado, no dejé de pensar en cómo estaría, cómo le iría, qué le preguntarán, cómo responderá... Por suerte y por desafío que le fue bien. Un orgullo realmente, porque hace que vamos surgiendo, y que probablemente las cosas vayan cambiando, así como todos queremos.
En la actualidad, y saltándome varios procesos interesantes en nuestra vida familiar como lo es entre nosotros 4: Mamá, Papá, Jaime y Yo, ha sido una buena vida, unos años grandiosos con sus altos y bajos, tanto anímicos, relacionales y económicos, y sin duda, puedo decir que mejor familia que esta no puede haber; que cuando salgo de la casa por largo tiempo (Por ejemplo: vacaciones), no hay hora que ansíe más que estar con ellos, aunque no les hable, o esté en mi pieza, frente al Pc; el sólo hecho de saber que están conmigo, y que están bien, me llena de energías para seguir adelante.
Y sé que puedo contar con cada uno de ellos, y que ellos pueden contar conmigo para lo que sea.
Soy la hija que ansiaron cuando se casaron, y la que hoy en día, agradece que la hayan deseado y amarla tanto como para soportarla y quererla; dos tareas difíciles para quién no da mucho de su parte superficialmente, pero que sabe que existen en su corazón y pensamientos.
Los quiero mucho Mami, Papi y Toño.
Por siempre, su hijita chiquitita:
Lore!
PD: Parece testamento, pero no lo es todavía... En realidad, esta breve reseña, no es más que el fin del principio, sólo para pasar al desarrollo de la verdadera armonía.
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